El mítico diseñador Paco Rabanne ha fallecido este pasado 3 de febrero en su casa de Portsall, Finisterre (Francia) a los 88 años. La noticia ha sido confirmada a través de sus redes sociales por su círculo más cercano.
El pasado 3 de febrero conocimos la triste noticia del fallecimiento de Paco Rabanne a sus 88 años. Sin duda, una gran pérdida para el mundo de la moda. El modisto, arquitecto y artesano español revolucionó el mundo textil a través de sus innovadores diseños vanguardistas. Visionario, rebelde, intuitivo, futurista y extremadamente audaz podrían ser algunos de sus sinónimos. Pero, ¿Quién fue realmente Paco Rabanne?¿Quién se escondía tras la figura del genio?
Un difícil comienzo
Francisco Rabaneda-Cuervo, o lo que es lo mismo, Paco Rabanne nació el 18 de febrero de 1934 en Pasaia (Guipúzcoa). Hijo de madre costurera y padre militar, recibió un buen ejemplo desde niño. Su madre fue una de las principales costureras en el taller de Cristóbal Balenciaga. Mientras que su padre, Francisco Rabaneda Postigo, importante general de las fuerzas republicanas, fue fusilado por las tropas franquistas en 1936.
Tras este traumático suceso, Paco Rabanne y su familia huyeron al exilio al país vecino. Ya en Francia, la familia encontró refugio, primero en la ciudad de Morlaix, para más tarde vivir en Les Sables – d´Olonne.
Durante su juventud, y como no podía ser de otra forma, Rabanne decidió estudiar en la Escuela Superior de Bellas Artes en París, la rama de arquitectura. Sus primeros comienzos en el mundo de la moda fueron diseñando extravagantes accesorios, joyas y corbatas. Algo que le abrió las puertas a marcas tan reconocidas como Dior, Saint – Laurent o Givenchy. Allí, “Frank Rabanne” cómo quería que lo conociesen, cambiaría su nombre al francés en el intento de abrirse camino a la fama. Algo que iba a conseguir posteriormente en 1966, con la apertura de su primera casa de moda.
Rabanne fue un genio, un impulsor en el mundo de la moda. Un revolucionario en su sector. Antes de Rabanne nadie podía imaginar una prenda no confeccionada por tejido. Sin embargo, él la visionó y la creó. Prendas conformadas por plástico, malla, papel y metales piezas geométricas no inventadas hasta la época, cualquier cosa salvo lo común y ordinario. El arte y la expresión en él, no tenían cabida para la lógica. Pues como él dijo en más de una ocasión; “para triunfar no puedes copiar”. Y qué razón tenía. Como en el desfile que le catapultó a la fama.
El desfile de los 12 «inllevables»
El 1 de febrero de 1966 lanzaría su primera colección al mundo, “Colección Manifesto”. Un total de 12 vestidos fabricados con materiales revolucionarios y a simple vista, “incomodísimos” de llevar. Para algunos, estos diseños serían bautizados como los “inllevables”. Para otros, verdaderas piezas de arte que derrochaban talento, más bien “por los hilos”. A partir de aquí, su éxito fue creciente y rotundo.
Para Rabanne nada era demasiado extravagante o arriesgado. Con la primera aparición pública de su desfile en 1966, Paco Rabanne dejaba clara su intención de revolucionar la industria textil de los años 60. Lo que acompañado del creciente aire de post-industrialización de la época, su arte iba a representar toda una liberación de su lenguaje expresivo.
En los años siguientes, desde 1967 a 1970, Rabanne iba a experimentar un período artístico provisto de materiales revolucionarios para la época: uso del papel, cuero fluorescente, metal, aluminio o piel eran algunos.
Ya en 1969, su carrera profesional da un giro inesperado: La colaboración de Rabanne con la reconocida marca de perfumes Puig para el lanzamiento de su primer y exitoso perfume “Calandre”. Sin embargo, lo que parecía a simple vista una colaboración, con el paso del tiempo se convertirá en el principal sustento de la marca.
Finalmente, en 1999, Paco Rabanne decide poner fin a la moda de alta costura e inicia otros proyectos para cine y televisión. Pero lo que no iba a perder jamás, es su objetivo personal de dirigirse y guiar siempre a las generaciones jóvenes.
Coco Chanel lo bautiza como el «metalúrgico de la moda»
Algo a lo que solía hacer hincapié Gabrielle Chanel, es que Paco Rabanne no era diseñador, sino “metalúrgico”. Tanto es así, que cuando Rabanne se presentaba al público, le gustaba recalcar con orgullo su primera profesión de arquitecto. Idea que traslada perfectamente el concepto de Paco Rabanne como diseñador. Y es que sus diseños, más que meras creaciones textiles, eran equiparables al arte de pinturas o monumentos merecedores de presidir museos.
Así, al visionario en su sector, al hombre de gran “sentir artístico”, que fue capaz de intuir los cambios provistos de toda una generación, y transferirlos a través de sus expresiones artísticas, conformando así una “nueva modernidad”. Al diseñador premiado, del que Francia hace entrega con un Dedal de Oro en 1990. Algo así como «los Óscar de la moda”. Y que más tarde España se sumaría, con la entrega del Premio Nacional de Diseño de Moda. Fuiste el artista polivalente en tu sector. La pieza fundamental en el puzle, para que la actualidad sea tal y como hoy la conocemos. Tu talento y gusto, exquisitos, nos permitirá disfrutar de tu extenso e imborrable legado en la industria de la moda que, sin el menor atisbo de duda, servirá de guía inspiracional a generaciones venideras.
