El impacto social, económico y medioambiental del negocio de la moda

Tras dos años protagonizados por los confinamientos y el distanciamiento social, el 2022 se veía como el año de la recuperación definitiva de esta industria.

Nuevos procesos industriales, innovación tecnológica y economía circular: las tres caras de la moda del sector moda. Estos son solo algunos de los retos a los que se enfrenta esta industria en un panorama actual de tendencia inflacionista. A pesar de haber iniciado el año con un aumento de las ventas, la situación actual está pidiendo a gritos una búsqueda de nuevas estrategias que se adapten a una economía en crisis y a un cambio de hábitos de consumo del cliente.  

Consumo de moda

En comparación con las cifras del mismo periodo del año anterior, el mercado del sector moda ha experimentado una evolución positiva de abril a junio con un incremento del 12, 8 % de la facturación y del 1,4 % en volumen de venta de producto, alcanzando los 4.300 millones de euros.

No obstante, este optimismo en el sector moda respecto al año 2022 se está viendo frenado por la guerra de Ucrania y el alza de precios.

Cabe señalar que la crisis en la industria textil se refleja en un incremento de costes del producto en transporte y energía. Como consecuencia, si el precio de los productos sigue subiendo, es posible que el sector moda, al igual que muchos otros sectores, se vea amenazado por una reducción progresiva de la demanda. Tal es así el panorama actual protagonizado por la inflación que se estima que el 82% de las empresas del negocio de la moda española se plantea subir los precios este año.

Asimismo, los aumentos de tipos de interés también tendrán un impacto en el sector textil, aunque con menor intensidad que en otras industrias.

Por otro lado, el «boom» del e-commerce ha provocado cambios en la regulación y ya hemos visto como son muchas las empresas que han comenzado a cobrar por los envíos y las devoluciones online.

Si nos centramos en el actual panorama internacional, en este último año son muchos los mercados que han desaparecido o están desapareciendo de la internacionalización de las empresas de moda españolas, como Rusia, China y Reino Unido. No obstante, las empresas nacionales siguen buscando entrar en nuevos mercados.

Impacto medioambiental

La industria de la moda es una de las que más ingresos genera, pero, tal como señala la ONU, es la segunda industria más contaminante del mundo detrás de la petrolera.

Además de ser la segunda industria que más contamina del mundo, también es la segunda industria que más agua consume en sus procesos y produce el 20% de las aguas residuales a escala global.

En los últimos 22 años, la producción de ropa se ha multiplicado por 2,4. Se estima que en 2022 el consumidor medio adquiere un 60 % más de ropa que en los años 2000.

El uso de materiales sostenibles, el mantenimiento y vida útil de las prendas y su reutilización son solo alguno de los aspectos en los que el sector moda ya se está empezando a poner las pilas, con el objetivo de reducir el notable impacto medioambiental.

No obstante, a la hora de comprar, las nuevas generaciones como los millennials y la generación Z no se centran únicamente en el precio y la calidad del producto, sino que también consideran relevantes aspectos como la sostenibilidad. Según GlobalWebindex6 de cada 10 jóvenes buscarían pagar más por productos que se asienten sobre los valores de sostenibilidad y ecología. Por ello, los comercios de segunda mano están experimentando un incremento de ventas: según el informe Consumer trends 2022, el 34 % de los consumidores se muestra receptivo a consumir una marca que ofrezca también ropa de segunda mano y el 43 % consume una marca que permita cambiar su ropa usada a cambio de créditos o descuentos.

Aceleración de la digitalización

Impulsado por la globalización y por la crisis de la COVID-19, la digitalización de los negocios ha comenzado a experimentar una mayor expansión. Aunque el impulso de los canales digitales ya venía siendo una de las tendencias claves en el sector consumo, ha sido el nuevo perfil del consumidor y la automatización de los procesos tecnológicos lo que ha servido para consolidar el papel de la tecnología en el sector moda y retail

Tal como señala la consultora McKinsey en uno de sus últimos informes y la firma de análisis de The Business of Fashion, los grupos de distribución textil triplicarán sus inversiones en tecnología: de un 1,6 % y un 1,8 % de sus ventas hasta el 3 %-3,5 % en 2030.

Además, son cada vez más las grandes empresas que apuestan por vender sus productos a través del canal online. Por ejemplo, la multinacional española vende un 42% de sus productos a través del canal digital, H&M un 32% y la compañía Inditex alcanzó el año pasado el 25,5% de su facturación.

A esto hay que sumarle el Metaverso, que se posiciona como la tierra prometida de la moda. Son muchas las firmas de renombre que ven el enorme potencial de negocio que presenta y que están empezando a competir en este mundo virtual.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Más información Política de Privacidad