“He decidido volver a las raíces de Balenciaga, que es hacer moda de calidad, no crear imagen o revuelo”, Demma, director artístico de Balenciaga
La Semana de la Moda de París es la fecha señalada para la reparación de Balenciaga, tras el escándalo del pasado octubre de 2022. Aquel que relacionaba la campaña publicitaria Garde-Robe 2023, y protagonizada por niños, con numerosos elementos de simbología sadomasoquista, pedófila y satánica.
Algo, que en su momento, la firma Balenciaga negó por activa y por pasiva. Alegando, que su campaña jamás estuvo inspirada en el BDSM, si no en la estética “punk”. Para más tarde reconocer, que el conglomerado había cometido “una serie de graves errores por los que Balenciaga asumía la responsabilidad”
Pues bien, la firma de moda francesa ya habría señalado fecha para su próxima aparición pública, con la presentación de un desfile el próximo 5 de Marzo, durante la Semana de la Moda de París. La firma, que ha permanecido inactiva todos estos meses, y por ende, no participó en los desfiles de enero en París. Si lo hará en esta ocasión.
Recordemos que el pasado 2 de Octubre, Demma, director artístico de Balenciaga, emitió unas disculpas públicas en las que citaba: «Quiero disculparme personalmente por haberme equivocado en la elección del concepto artístico” “Asumo mi responsabilidad”. Con lo que concluyó, “Fue inapropiado que hubiese niños promocionando objetos que no tenían nada que ver con ellos”
Algo sobre lo que Cédric Charbit, presidente de Balenciaga, también se pronunció al respecto dando explicaciones sobre lo sucedido: “El director artístico supervisa la parte creativa. Yo tengo la responsabilidad última. Esto involucra a varios equipos que colaboran entre sí”. Aclarando que “Todo esto ha sido involuntario”. “Todos hemos aprendido de lo que ha pasado” Para ello, «hemos tomado medidas y cambiado la manera en que trabajamos para que no vuelva a ocurrir algo así”.
Y es que tras la presentación del desfile el 5 marzo, Balenciaga ha anunciado una serie de cambios en el rumbo de la firma. Algo con lo que la casa francesa pretende desligarse de todas las acusaciones vertidas en su contra en los últimos meses. Pues, en declaraciones de Demma para la revista Vogue: “Se ha empezado por reestructurar nuevas normas de comprobación y validación”. “De modo que una imagen pase por múltiples canales, internos y externos”.
En lo referente a la forma habitual de realizar su trabajo, aseguró lo siguiente: “Esto implica un verdadero cambio en mi forma de trabajar. Antes era más instintiva», «Hacer algo que se podía considerar provocador solo porque pensaba: «Uy, qué divertido». Sin embargo, «He decidido volver a mis raíces en el mundo de la moda, así como a las raíces de Balenciaga, que es hacer moda de calidad, no crear imagen o revuelo».
En este sentido, «La nueva era Balenciaga» ha revelado que pretende ocupar un menor espacio en la publicidad, para dedicarse de lleno al diseño de alta costura. Y con ello, recuperar la esencia de la casa de moda.
Algo, con lo que Balenciaga pretende encaminar una serie de errores que le habrían costado caro a la firma. Recordemos que este escándalo afectó el crecimiento exponencial de Balenciaga, principalmente en el mercado anglosajón, Estados Unidos y Reino Unido. Con una caída del 3,1% en las ganancias de la firma, según valoraciones de la entidad HSBC.
