Quienes por cuestiones laborales pasamos gran parte de nuestras vidas encerrados en una oficina, sabemos que las cuatro paredes pueden resultar abrumadoras, pues en ocasiones amenazan con sofocarnos ya sea por el estrés que origina el trabajo o bien, porque la tan anhelada privacidad que brinda un espacio de trabajo resulta contraproducente, ya que nos aísla y nos excluye del resto de los colaboradores.
Frente a ello, algunas empresas han optado por, literalmente, romper los muros de las oficinas y crear espacios de trabajo más amenos y divertidos, agradables a la vista y sobre todo, funcionales e idóneos para la generación de ideas y el aumento de la producción.
Algunos ejemplos de oficinas vanguardistas
Si pensamos en espacios ideales para trabajar se nos vienen a la mente casos como el de Google, que más que oficina parece un centro lúdico con todas las de la ley. O el de Dropbox, un amplio espacio minimalista dotado de bastantes cristales para incentivar la interacción entre los colaboradores. También, el caso de Selgas Cano, un despacho de arquitectura español cuyas oficinas se encuentran en medio de un bosque cercano a Madrid, con beneficios psicológicos y terapéuticos demostrados.
Además de vanguardista, esta renovación es la materialización del sueño de un oficinista. Eliminar el típico concepto de oficinas vetustas, con sus diseños cuadrados, sus paredes altas e infranqueables y sus crucetas anticuadas. Se trata de una tendencia para empresas de avanzada que buscan crear ambientes extraordinarios para resultados extraordinarios.
Y es que de acuerdo con estudios psicológicos, los espacios abiertos y “libres de muros”, con iluminación natural, colores vivos y elementos lúdicos ajenos al ambiente laboral, no solo incentivan la productividad, sino que crean un ambiente más ameno, aminoran el estrés y promueven la interacción humana (que tanta falta nos hace hoy en día). Además, disminuyen las barreras (físicas y mentales) entre directivos y subordinados, y crean un ambiente neutro en el que todos son igual de importante para la empresa.
Algunas instituciones ven este rediseño de espacios como un valor agregado necesario. A tal punto que universidades privadas han optado por rediseñar sus áreas de estudio y las han convertido en espacios colaborativos para promover el networking y crear experiencias únicas de aprendizaje.
Este es un claro ejemplo de que nos ha alcanzado la época en que los espacios se redefinen y se adaptan a las nuevas necesidades de las personas y no al revés, como estábamos acostumbrados en el pasado.
