Mensajes y Emociones
Las emociones juegan un rol fundamental e importante en la comunicación y por ende en la decisión de compras, de hecho, más fuerte será la emoción suscitada de un determinado estimulo, (mensaje), mayor será la memorización en las áreas que interesan la memoria y el recuerdo. Por ejemplo, un publicista o un especialista en comunicación, debería preguntarse: ¿la publicidad o mensaje que he creado emociona realmente a quien va dirigido (público objetivo) ?, ¿estas emociones, (generadas por el mensaje), son positivas o negativas?

El Neuromarketing aplicado al campo de la comunicación permite: Conocer si la recepción instintivo-emocional del consumidor es positiva. Estudiar la efectividad de los mensajes lanzados, diseñar la forma y estructura comunicativa para facilitar la conexión emocional positiva entre marcas y clientes, reagrupa y entiende los tipos de emociones desencadenadas después de un cierto estimulo, utilizando el modelo circunflejo de las emociones de “Russel” este modelo prende en examen:
El Arousal, o nivel de excitación cortical y alerta, es un estado del organismo en vigilia en respuesta a estímulos internos o externos; estos estímulos desencadenan fluctuaciones en la conducta, conseguir un cierto nivel de activación o arousal, es imprescindible para desarrollar cualquier tarea, por lo tanto, la atención que prestamos a los mensajes determinara nuestro grado de relación con estos.
Viendo este grafico es obvia la dirección que deben tomar nuestros mensajes para capturar mayor interés de nuestros receptores, evitando que estos caigan hacia el lado izquierdo de este grafico; crear empatía, provocar placer, momentos de alegría, generar calma y satisfacción deben ser el foco central de cada comunicación de las empresas, (productos y servicios), hacia sus consumidores o potenciales clientes, sea en B2B que en el B2C las emociones están a la base de las decisiones de compras.
Es importante que las empresas entiendan que el Neuromarketing es un “As” que les permitirá segmentar sus acciones y salvar los obstáculos culturales, religiosos e idiomáticos que afectan negativamente a muchas campañas de comunicación, el mensaje sí puede ser el mismo pero la forma de transmitirlo no, porque no todos somos iguales, ni percibimos el mundo de la misma manera.
