Mocasines y alpargatas, el mejor calzado para el verano

Cómodos, fáciles de usar y con un aire de relajo, ambos son excelentes opciones cuando aumentan las temperaturas y buscamos refrescar los pies. ¿Cómo escogerlos sin perder estilo? Una especialista en moda da sus consejos.

Sin cordones, tanto las alpargatas como los mocasines son opciones de calzado minimalistas y veraniegas. Integran a cualquier atuendo una vibra de relajo inherente, la que puede ser más intensa dependiendo de la materialidad y el diseño. Si bien son fáciles de combinar, la cantidad de opciones que existen para elegir, sobre todo en el mercado informal, hace que no siempre escojamos la de mejor calidad.

La gracia de los mocasines es que pueden usarse tanto para outfit formales como más informales: funcionan en el trabajo y también el fin de semana, para una tarde relajada o una noche de fiesta. Su manufactura puede ser en diferentes materiales; cuando están hechos de cuero, los mocasines sirven como un buen par de zapatos de vestir. Los que están hechos de tela, en cambio, pueden ser para un día de verano o una tenida semiformal.

“El mocasín es un zapato atemporal: funciona perfecto tanto con un vestido veraniego como también en un look más invernal”, explica Correa.



Tanto así, que diversas marcas de lujo, como Hermès, Chanel, Yves Saint-Laurent o Lanvin, entre otras, comenzaron a incluirlas dentro de sus colecciones durante el siglo XX. “Desde entonces se han vuelto un must”, cuenta Javiera. “Lo pudimos ver en Grace Kelly, cuando las lleva con tanto estilo en la película High Society, pero también las usaba Salvador Dalí, Lauren Bacall, Jeanne Moreau y muchos más”, menciona Javiera.

Ambos calzados, sugiere ella, deben sí o sí ser considerados en un clóset cápsula.

Qué es un clóset cápsula

“Un clóset cápsula es un conjunto de prendas básicas con tonos neutros, de buena calidad y atemporales”, dice Correa. Es decir, ropa que sirva para casi cualquier momento, circunstancia y estación. Lo principal es que con pocas piezas puedas crear muchos atuendos. “Es esencial que todas combinen entre sí y sean coherentes con el estilo personal”, explica.

La regla de un clóset cápsula es “apegarnos a una cierta paleta de colores”, por lo que su sugerencia, en cuanto a los mocasines y alpargatas, es “iniciar con tonalidades neutras”.

“Las clásicas alpargatas son las de lona con caña en color negro y blanco. Si lo pensamos, son súper combinables con casi cualquier pantalón o falda. En cuanto los mocasines, recomiendo partir por un modelo de cuero en tono negro o café”, detalla.

¿Cómo elegir unos buenos mocasines?

Usualmente, las decisiones de compra en cuanto a vestuario se basan casi exclusivamente de acuerdo a los gustos personales. Antes del impacto visual, Javiera Correa recomienda siempre priorizar la comodidad y la calidad, porque la idea no es “comprar un zapato y tener que desecharlo a los pocos meses”. Para esto, aunque al principio salga más caro, sugiere “hacer una inversión que nos pueda durar años”.



Según el sitio especializado Masterclass, hay cinco grandes tipos de mocasines:

  • Mocasines Penny: son los de diseño más clásico, aquellos que llevan una correa de cuero en la parte superior.
  • Mocasines Horsebit: Este tipo de mocasín ganó popularidad a mediados del siglo XX, donde era un elemento básico de la ropa informal de negocios para la moda masculina en ese momento. Su principal característica es que tienen una correa dorada en la parte superior del zapato. Hoy son algo vintage, pero siguen siendo valorados.
  • Mocasines tipo pantuflas (slippers): las pantuflas suelen tener descubierta la zona del talón, mientras que este tipo de mocasín no. Suelen ser simples, de colores uniformes y sin adornos. Un híbrido entre mocasín y alpargata.
  • Mocasines con borlas: tal como lo indica su nombre, tienen una pequeña borla —o conjunto de flecos— en la parte superior del zapato. Suelen ser de gamuza y cuero. Estuvieron muy de moda en los ochenta.
  • Mocasines estilo náutico: si tuvieras un yate, este sería el tipo de calzado que usarías. Una de sus grandes diferenciaciones es que tienen cordones.

¿Cómo elegir una alpargata?

Igual que los mocasines, Javiera dice que con las alpargatas lo que hay que priorizar siempre es la comodidad. Porque lo primero que debe garantizar una alpargata es eso: un calce que apenas se sienta en el pie y que permita mantenerlo fresco y liviano durante el verano.

“Existen diversas versiones: con y sin taco, de lona, de cuero, de mezclilla, con aplicaciones… hay mucho”, explica. Para saber cuál es la que nos vendrá mejor, al momento de comprar debemos hacernos ciertas preguntas, como “¿para qué ocasiones de uso la necesito? ¿Cómo es mi estilo de vida? ¿Cuánto es mi presupuesto? En base a eso podemos determinar qué tipo de alpargata necesitamos”, asegura.

Un detalle que mencionan en el sitio Escardillo París es que siempre hay que medir el pie antes de comprar, ya que no todas las tallas son iguales entre las distintas marcas. Muy importante es comparar con la tabla de equivalencia y asegurarse de que nuestro pie entrará sin problemas en la alpargata. Si nos queda chica, nos dolerá el talón y los dedos, mientras que si queda grande, el roce del movimiento del pie en su interior puede producirnos heridas y ampollas.

Las alpargatas de tela, por ejemplo, suelen estirarse y adaptarse a la forma del pie, por lo que debe quedar más justo que suelto cuando te las pruebas. Esto último es fundamental: a menos de que se trate de una marca y modelo que ya has usado, sí o sí hay que probárselas antes de comprarlas.



Nota tomada de página web oficial La Tercera.

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