Para los diseñadores sustentables ser uno no es tarea fácil, especialmente si se trata de Chile. Por eso nos sorprendemos (y alegramos) al ver que existe una generación de talentosos creadores que apuestan con firmeza al valor de lo Hecho en Chile. En un país donde el retail y la ropa de segunda mano lideran el mercado, promover los valores del consumo consciente y responsable es un acto revolucionario, que augura un futuro prometedor en lo que respecta a la industria textil. Sin dudas, se trata de un camino largo que ya está siendo explorado y caminado.
Sabemos que producir de manera sustentable es un gran desafío para los diseñadores de la región. Y esto se profundiza en un país como Chile, donde la deslocalización de la industria textil se ha sentido de manera particular. Pero si miramos con esperanza, podemos ver que en todo desafío hay una oportunidad, y como sucede en otros países de la región, la creatividad lleva a los diseñadores a crear con los recursos que tienen a mano, a poner en movimiento sus ideas para obtener el mejor resultado con lo que ya existe. Así es como el suprareciclaje de prendas de segunda mano, la búsqueda de telas de archivo y la necesidad de crear y formar talleres locales, cobran valor de la mano de estas marcas y diseñadores que buscan llevar la moda sustentable de Chile al siguiente nivel.
Guido Vera
La conexión que entabla Guido Vera con la naturaleza, en especial con los vastos paisajes de la Patagonia chilena, son la fuente de inspiración que organizan cada una de sus colecciones. En su trabajo convergen los materiales veganos y biodegradables con otros textiles suprareciclados que son parte del compromiso ambiental que asumió el diseñador a la hora de crear su firma homónima. En Guido Vera, el minimalismo acompaña la visión atemporal de cada pieza y del diseñador, quien confía en el poder de las colecciones permanentes como una declaración de principios que eleva el valor de diseño y confección que cada una de sus prendas tiene.
12-NA
Mariano Breccia y Mechi Martinez fundaron 12-NA (docena) en 2010 en Chile, cuando la sustentabilidad todavía no era parte del vocabulario de la moda. La pareja de diseñadores argentinos, actualmente radicados en Valparaíso, creó un modelo productivo guiado por su instinto y sus valores, aquellos que se oponían al consumo desenfrenado que proponía el fast-fashion y el retail, tan instalados en su país. Juntos pudieron ver el valor y las oportunidades que existe en la ropa de segunda mano, apostando por el suprareciclaje como una gran alternativa de modelo circular. Sus prendas conjugan sastrería y streetwear como parte de un mismo universo, donde cada pieza es única y a la vez puede ser replicable, gracias a su sistema de moldería de código abierto que propone la democratización de la moda sustentable. Su reciente colección en colaboración con Greenpeace nos deja en claro que su compromiso y activismo ambiental es a través del textil.
Munay Sisters
Prendas cómodas y modernas con una mirada ética y sustentable, así son las prendas que diseña el dúo de hermanas Maria Pia y Loreto Leiva para Munay Sisters. El foco de esta firma está puesto la realización de prendas ´para todos los días´ utilizando materiales orgánicos, reciclados, reutilizados y biodegradables, produciendo cada una de manera local para reducir la huella de carbono a la mínima expresión posible. Las políticas de comercio e intercambio justo con los trabajadores también es un eje importante para Munay Sisters, quienes además buscan una manera de democratizar la sustentabilidad en la moda, acercando a su público a nuevas formas de consumir la ropa, de manera consciente, ecológica y por sobre todas las cosas, fácil de llevar y usable.
Sisa
Como una oda a las colecciones atemporales y permanentes, la firma chilena Sisa diseña bajo las bases de la funcionalidad y la trascendencia en el mundo. Lejos de la noción de tendencias y temporadas, la firma apuesta a crear piezas de lujo que se conviertan en bienes heredables y que encuentren quien las cuide. Todas las prendas son creadas entre Chile y Perú lo que, por ser ambos países limítrofes, les permite velar por la transparencia de los procesos y la trazabilidad textil. El modo slow de hacer y pensar el vestir, reduciendo los residuos y elevando la calidad de las prendas para que trasciendan en el tiempo son los valores fundantes de esta firma, que actualmente se encuentra en proceso de evaluación de su impacto social y ambiental para convertirse en una empresa con certificado B corp.
Charlie & H
‘En Charlie & H trabajamos a conciencia con cada una de nuestras prendas, esperando para ellas una larga vida y su paso entre generaciones’, proclaman Macarena Arias Linares y Carlos Hiriart, los directores creativos de la firma especializada en sastrería artesanal. Las prendas de Charlie & H son hechas a medida y bajo el método de pre-order, reduciendo el stock y los desechos e involucrando a quienes compran sus prendas en el proceso de elección de telas y confección de la prenda. ‘Pensamos cada prenda considerando la belleza de su proceso, de sus terminaciones y del impacto que tienen sobre el medioambiente. Es por esto que solo trabajamos con fibras 100% naturales’. Su mirada moderna, contemporánea y a la vez clásica hacen que sus piezas de sastrería sean atemporales y distintivas, logrando trascender el tiempo y las temporadas.
Nota tomada de la página web www.vogue.mx
