El contexto económico actual es muy complejo. Por ese motivo, las empresas a nivel global andan en la búsqueda constante de herramientas que estén encaminadas a mejorar sus números y, por ende, hacerlas solventes y eficaces.

Tampoco es ningún secreto la gran competitividad que existe a consecuencia de la globalización. Sin embargo, es esa liviandad en las fronteras financieras las que permiten que exista un mayor escenario para el crecimiento y, por supuesto, una mayor posibilidad de generar oportunidades.
Por todo lo anterior, las regulaciones mercantiles a nivel global, ya que los países han ido adaptando la legislación al respecto, permiten operaciones como las fusiones y adquisiciones de empresas, las cuales ofrecen una serie de ventajas a tener en cuenta. Sin embargo, es preciso que, antes de estudiar, tan siquiera, la posibilidad de acogerse a alguna de estas posibilidades, contar con un equipo cualificado de asesoría es vital.
Así pues, es fácil intuir que, por supuesto, existen esos equipos de asesoría económico-financiera-empresarial a todos los niveles legales y fiscales que dan como resultado fusiones y adquisiciones de empresas que se han convertido en una frecuencia habitual. Uno de los casos más paradigmáticos al respecto se puede apreciar, por ejemplo, en el sector bancario español. En la última década la mayor parte de las entidades o se han fusionado o han sido absorbidas por otras. Por ende, son claros movimientos que demuestran que la fusión y la adquisición funcionan para mejorar sus cuentas.
Diferencia entre fusión y adquisición de una compañía
No obstante, para seguir debatiendo la importante relevancia de estas herramientas lo mejor es conocer qué son cada una de ellas y que las diferencia. Eso, inexorablemente, llevará a obtener una visión más clara y concisa de las operaciones y clarificar las ventajas que conllevan y en los contextos en las que se formalizan. Por ese motivo, a continuación se van a definir cada uno de los conceptos y se establecerá la principal diferencia que los distingue con facilidad.
- Fusión de empresas: principalmente, las fusiones vienen dadas por la unión de dos o más entidades. Como resultado se configura una tercera compañía, por lógica, de más envergadura, con mayor capacidad y más recursos que las anteriores. La fusión de capitales, recursos humanos, técnicos y tecnológicos permite a la nueva formación operar en los mercados con mayor solvencia y eficacia.
- Adquisición de una compañía: por otro lado, la adquisición se formaliza en el momento en el que una empresa con más capacidad adquiere o compra una con menos recursos o con una complicada situación de gestión. En este caso, esas empresas adquiridas no tienen porqué cambiar de nombre o marca, sino que pasan a ser gestionadas por otras empresas mayores y solventes y esta se aprovecha del mercado y los clientes ya consolidados.
Por tanto, la principal diferencia radica en la visión que los clientes tendrán según la fórmula utilizada. En el caso de la fusión asistirán a la aparición de una nueva compañía resultado de las anteriores, mientras que en la segunda, aparentemente, no existen cambios sustanciales en la imagen de marca.
Tipos de fusiones y adquisiciones de empresas
Por supuesto, existen diferentes tipos de fusiones y adquisiciones. Entre ellas:
La fusión por absorción: que consiste en que una empresa adquiere e integra en su persona jurídica los negocios de otras sociedades, manteniendo la identidad jurídica inicial de la adquirente. En tal caso, es una fusión a caballo entre esa figura y la adquisición.
Sin embargo, la fusión por excelencia es la llamada fusión pura: que es cuando, efectivamente, del resultado de la misma aparece una tercera entidad nueva resultado de la unión de las anteriores. Todo dependerá de las necesidades que las empresas tengan en el mercado al que quieren acceder. Es por eso tan importante el hecho de contar con asesoría outsourcing de dilatada experiencia y visión neutral que ayude a formalizar el mejor escenario posible.
En el caso de las adquisiciones: no existen tipos diferenciales en sí mismo. En estas circunstancias (también ocurre en las absorciones) lo que sí podría destacar es las diferentes formulaciones que ejecutan las compañías intervinientes en la operación. Ya que, ahí se pueden encontrar ejemplos como:
- LBO: La financiación de la compra se satisfará con los flujos de tesorería que genere la compañía adquirida. En definitiva, que los activos de la empresa son los que sufragan la compra.
LEBO: En este caso, son los propios empleados los que adquieren la compañía pero con ayuda financiera del exterior. Así pues, está el MBO o el MBI. El MBO es cuando compran la empresa el propio equipo directivo, pero con ayuda de un financiador externo. Sin embargo, el MBI se ejecuta cuando la compra de la empresa la hace un equipo directivo distinto al que tiene. Por último, está el sistema BIMBO que es una combinación del MBO y el MBI.
Reestructurar una empresa para mejorarla
Sin embargo, también hay fórmulas distintas para permitir que una empresa mejore sus resultados en el mercado y se haga más competente. Es el momento de hablar de la reestructuración de empresas. En este apartado quedará demostrado como una buena asesoría compliance, financiera, legal y económica en departamentos claves de una compañía puede significar el rescate de una mala situación en el mercado o convertir unos resultados negativos en positivo. Es aquí, también, donde las empresas se ayudan de las diferentes fórmulas para sacar su máximo potencial que pueden impulsarse desde diferentes ámbitos.
- Planes de negocio y viabilidad de los mismos: cuando una persona decide emprender o un negocio diversificar su actividad es bueno conocer el mercado en el que opera y las posibilidades que tiene de obtener beneficios. En tal caso, un estudio de viabilidad será una gran opción. De ese modo, se podrán reorganizar los recursos para alcanzar los nuevos objetivos de esa etapa que se abre.
- Apostar por una reestructuración financiera integral: a veces, y es muy frecuente, los hábitos financieros en periodos continuados con fórmulas poco rentables hace que las empresas pierdan poder adquisitivo. Es ahí donde un asesor financiero es capaz de implementar fórmulas más eficaces y acordes al modelo de venta que se tenga de los productos y servicios. De esa manera se crecerá con más solvencia.
En definitiva, hacerse con un equipo asesor en materia financiera es vital ante cualquier decisión importante que tome cualquier empresa. Proceder a esas complejas operaciones contando con seguridad y profesionalidad aumentará, exponencialmente, el éxito que se persigue.
