
Verd Neix es una empresa familiar menorquina con más de 50 años de trayectoria en el sector de la carpintería, fundada en 1973 en Alaior (Menorca). A lo largo de su evolución, ha sabido combinar tradición e innovación, ampliando sus instalaciones e incorporando nuevos materiales como el aluminio y el PVC, sin perder su esencia artesanal ni su compromiso con la calidad.
Actualmente, Verd Neix es tienda oficial Cortizo, una de las marcas líderes en sistemas de aluminio y PVC a nivel nacional e internacional. Esta alianza refuerza su posicionamiento como empresa de referencia en el sector, ofreciendo soluciones modernas, eficientes y adaptadas a las necesidades actuales, siempre desde un trato cercano y profesional.
En esta entrevista hablamos con Emilio Mercadal Moreno, actual gerente de Verd Neix, sobre la evolución de la empresa, la capacidad de adaptación que ha marcado su trayectoria y el compromiso de la firma con la Menorca Horse Week y con la preservación de la identidad cultural de la isla.
Verd Neix es una empresa familiar con una larga trayectoria. ¿Cómo fueron vuestros inicios y cómo ha evolucionado la empresa desde 1973?
Verd Neix nació en 1973 de la mano de Antonio Mercadal Olives, quien puso en marcha una pequeña carpintería de madera en una modesta cochera situada en el centro de Alaior (Menorca). Aquellos primeros años estuvieron marcados por el esfuerzo, la dedicación y una clara vocación artesanal, sentando las bases de lo que con el tiempo se convertiría en una empresa consolidada dentro del sector.
Durante la década de los 80 se dio un paso importante con el traslado al polígono industrial, lo que permitió ampliar la capacidad productiva. Más adelante, en los años 90, la incorporación de Emilio y Virginia Mercadal Moreno, hijos del fundador, impulsó una nueva etapa de crecimiento basada en la ampliación de instalaciones y la incorporación de nuevos materiales que hoy forman parte esencial de la actividad de la empresa.
A lo largo de los años os habéis adaptado a nuevos materiales y necesidades. ¿Cuáles diríais que han sido los cambios más importantes en el sector?
El sector ha experimentado una evolución constante que ha obligado a las empresas a adaptarse de forma continua. Entre los cambios más relevantes destaca la necesidad de reorganizar tanto la gestión administrativa como los procesos de producción, buscando siempre una mayor eficiencia y capacidad de respuesta.
Además, la incorporación de nueva maquinaria y tecnología ha sido clave en esta transformación. La consolidación de materiales como el aluminio y el PVC ha supuesto un punto de inflexión, permitiendo ofrecer soluciones más duraderas, eficientes y versátiles, adaptadas a las necesidades actuales de los clientes.
¿Qué significa para vosotros ser una empresa “comprometida y dinámica” en el día a día?
Para Verd Neix, ser una empresa comprometida y dinámica significa entender la organización como un proyecto vivo, en constante evolución. Implica estar atentos a los cambios sociales, económicos y tecnológicos, y tener la capacidad de adaptarse con agilidad a cada nuevo escenario.
Este enfoque se traduce en una actitud proactiva en el día a día, donde la mejora continua y la capacidad de evolución forman parte de la filosofía de trabajo. No se trata únicamente de seguir el ritmo del mercado, sino también de anticiparse a las necesidades para ofrecer siempre el mejor servicio posible.
Después de más de 50 años de trayectoria, ¿cuál diríais que es la clave de vuestra continuidad?
La clave de la continuidad de Verd Neix ha sido, sin duda, la constancia y la capacidad de adaptación. La empresa ha sabido evolucionar en la forma de fabricar, presentar e instalar sus productos, manteniéndose siempre alineada con las exigencias del mercado.
Al mismo tiempo, los propios productos han ido evolucionando junto a las necesidades de los clientes. Esta combinación entre tradición, experiencia e innovación ha permitido a la empresa mantenerse vigente y seguir creciendo después de más de cinco décadas.

¿Qué papel juega la innovación dentro de vuestro proyecto?
La innovación ocupa un lugar central dentro del proyecto de Verd Neix y forma parte de sus valores fundamentales. No se entiende como algo puntual, sino como un proceso continuo presente en todas las áreas de la empresa.
Desde la organización interna hasta la fabricación, pasando por la maquinaria, la tecnología o la atención al cliente, la innovación está integrada en el día a día. Esta apuesta constante permite mejorar la calidad del servicio y responder a un entorno cada vez más exigente y cambiante.
¿Qué significa para vosotros formar parte de la Menorca Horse Week como patrocinadores?
Formar parte de la Menorca Horse Week como patrocinadores es, ante todo, un motivo de orgullo para Verd Neix. Supone la oportunidad de vincularse a un evento que representa una parte muy importante de la identidad y la tradición de la isla.
Además, participar en esta iniciativa permite reforzar el compromiso de la empresa con Menorca y con su cultura. Es una forma de devolver al entorno parte de lo que este les ha aportado a lo largo de los años.
¿Por qué consideráis importante apoyar este tipo de eventos en la isla?
Apoyar este tipo de eventos es fundamental para contribuir a la proyección y visibilidad de Menorca y de todo lo que representa. Iniciativas como la Menorca Horse Week ayudan a dar valor a la cultura local y a proyectarla más allá de nuestras fronteras.
Además, este tipo de acontecimientos generan un impacto positivo en la economía menorquina, dinamizando distintos sectores y creando oportunidades. Para empresas como Verd Neix, formar parte de ello es también una manera de implicarse activamente en el desarrollo de la isla.
¿Creéis que el caballo menorquín refleja valores que también están presentes en vuestro trabajo? ¿Cuáles?
El caballo menorquín es un símbolo de fuerza, resistencia y versatilidad, cualidades que también forman parte de la filosofía de trabajo de Verd Neix. Su capacidad de adaptarse a diferentes disciplinas refleja una manera de entender el trabajo basada en la evolución constante y la capacidad de adaptación.
A ello se suman valores como la elegancia, la precisión y la nobleza, aspectos que la empresa relaciona con la calidad de los materiales, los acabados y el trabajo bien hecho. En este sentido, existe un paralelismo muy natural entre la esencia del caballo menorquín y la identidad de Verd Neix.
¿Qué mensaje os gustaría transmitir sobre la importancia de conservar el patrimonio cultural que representa el caballo menorquín?
La conservación del caballo menorquín es esencial porque representa la esencia de la isla, de su historia y de su gente. Es un elemento vivo del patrimonio cultural de Menorca que ha acompañado a generaciones y que forma parte de la identidad colectiva.
Como protagonista indiscutible de las fiestas populares, el caballo menorquín simboliza tradición, cultura y arraigo. Preservarlo significa mantener viva una parte fundamental de la historia de Menorca y asegurar que continúe transmitiéndose a las futuras generaciones con todo su valor y autenticidad.

