El concepto liderazgo ha sido y está siendo excesivamente utilizado a todas horas. Entras en LinkedIn y te encuentras mil modelos de comportamiento hacia el éxito, equilibrados, sabios, procedentes de todos los entornos y con el denominador común de ser trampolín para alcanzar el éxito, consiguiendo además ser una excelente persona y modelo a seguir.
¿Y en el mundo de la música? ¿Tenemos alguna referenciación al respecto? Pues sí, y bastante clara. Hasta ahora se me ha resistido para utilizarla en acciones formativas y jornadas de disertación, pero el tema “The Gambler” (el jugador) ofrece toda una filosofía de vida y comportamiento.

Compuesta por un desconocido fuera del entorno de la música country, Don Schlitz, se hizo muy popular en la España de finales de los 70 a través de la versión de Kenny Rogers. La grabó en el año 78, y le hicieron coros los míticos Jordanaires, conjunto vocal presente en alguna de las mejores grabaciones de Elvis. Una gran interpretación, pero en mi opinión mejorada por la estremecedora y épica versión del Sr. Johnny Cash (hay que oírla).
¿Y de qué trata la canción? De un tipo que en un tren a ninguna parte se encuentra a un viejo jugador. Tras un rato de observación mutua mirando por la ventana, empieza la sesión de coaching:
El jugador negocia el precio y le dice a nuestro amigo que se ha ganado la vida leyendo la cara de la gente, y sabiendo qué juego llevaban por cómo sostenían la mirada; y que, mirándole a él, no lleva nada de juego. Por ello le propone darle unos consejos a cambio de un trago de la botella de Whiskey que lleva nuestro amigo.
Por supuesto acepta, el coach se acaba la botella, se echa un cigarrito, establece un entorno tranquilo y adecuado para su charla y empieza a hablar. Tips que le da:
- Si vas a jugar, debes aprender a hacerlo bien.
- Debes saber cuándo ir, cuándo no ir, cuándo apartarte y cuándo correr.
- ¡No cuentes el dinero en medio de la mesa!, ya tendrás tiempo al cerrar el trato.
- El secreto para sobrevivir es saber de qué desprenderse y saber qué guardar.
- Cualquier mano que te eches es un triunfo; y cualquier mano que te eches es una derrota.
- … y lo mejor que te puede pasar es que mueras mientras duermes.
Termina la sesión, el jugador apaga el cigarrillo y se duerme. Queda en paz consigo mismo. ¿Y el coachee? Pues la canción nos informa de que, con las últimas palabras de su mentor, encuentra un as que se puede guardar: Sesión positiva, feedback para la mejora, y objetivo cumplido.
Una historia hermosa como la vida misma, y una prueba fehaciente de que no hay que ir tan lejos, sino al sentido común y a la sensatez para lograr consejos útiles, valorando la voz de la experiencia y las cicatrices de la vida. De hecho, don Schlitz compuso la canción inspirado en su padre, que no era un ejecutivo de Wall Street exactamente.
Me vienen a la memoria las palabras de un Jefe en mi primer empleo, en Tarragona, hace 32 años. Me señaló a un senior a punto de jubilarse y me dijo: “De él he aprendido una cuantas cosas. Toda la vida recordaré que cuando yo era un ingeniero junior, me encargaron sustituir unas tuberías que pasaban por el área de trabajo que compartíamos. Me fui con todos los planos y una cuadrilla para empezar a excavar.
El Senior me dijo: No lo hagas donde te dicen los planos, sino dos metros a la derecha. Con toda la arrogancia del mundo le dije ¿por qué? ¡Mira lo que dicen los planos! Me contestó sin elevar la voz: Porque no están donde señalan, sino dos metros a la derecha. Lo sé porque me tocó hacer la instalación hace 20 años, no se modificó el plano, pero recuero perfectamente donde se hizo”.
