Saltsa Nostra: Cuando el guiso se vuelve cómic, y el cómic, revolución.
Hay proyectos que te alimentan. Otros, que te sacuden. Saltsa Nostra hace ambas cosas. Y, además, lo hace con estilo, con viñeta, y con una cucharada bien generosa de locura creativa.
Hace unos días, tuve la suerte de asistir a la presentación de este proyecto, y puedo decirlo sin exagerar: fue una experiencia multisensorial que hizo estallar mis papilas gustativas, mis retinas y hasta mis tímpanos.
¿Gastronomía? Sí.
¿Cultura? Muchísima.
¿Cómic? A lo grande.
¿Rock and roll? Presente.
¿Humor, acción y un puntito de espionaje culinario? También.
Esto no va de platos bonitos para Instagram. Va de manos que han cortado miles de cebollas, de fogones encendidos desde que amanece, de historias que se transmiten a cucharadas. Saltsa Nostra no embellece la gastronomía, la muestra como es. Cruda, compleja, brillante. Un arte que necesita tiempo, piel, escucha, trabajo en equipo, memoria y sentido del humor.
¿Qué es Saltsa Nostra?
Es un libro de cocina disfrazado de thriller gráfico. O un cómic gastronómico con los chefs más prestigiosos como protagonistas de una historia de acción contra los grandes villanos de la alimentación industrial.
O tal vez sea simplemente eso que no sabías que necesitabas, hasta que lo tienes entre las manos (y luego lo quieres en la cocina, en la mesa y en la estantería).
La idea nace de Sergio Ortiz de Zárate e Iker Bildosola, con guion de Pedro Rivero (El Hoyo) y Álex Mendibil (Camera Café), y dibujos deliciosamente gamberros de Fernando San Vicente. Todo bajo el sello creativo de And Tonic y con el respaldo de Euskadi Gastronomika y Basquetour.
Bajo este alias se agrupan trece chefs de primera —Sergio Ortiz de Zárate, Hideki Matsuhisa, Jordi Roca, Eneko Atxa, entre otros— para plantarse frente a la “corporación”, esa bestia negra de la comida rápida y la sobreproducción alimentaria.
¿El campo de batalla? La cocina.
¿Las armas? Recetas, técnica, identidad y muchísimo sabor.
¿Y si los chefs fueran héroes?
No de los que se aplauden desde un plató. Héroes reales. De los que defienden cada producto con conciencia. De los que saben que cocinar es también resistir.
Aquí los cocineros no se exhiben, se transforman en viñetas, en personajes, en narradores de otra realidad posible: la del alimento con identidad, sin atajos y sin postureo.
Un cómic, sí. Pero también una declaración de intenciones. Una oda a lo culinario desde lo cultural, lo artístico y lo gamberro.
Porque también se puede decir mucho con humor, con ironía, con creatividad brutal, y se puede combatir la banalización con una buena historia.
Un lanzamiento fuera de carta
La presentación de Saltsa Nostra fue cualquier cosa menos convencional. El icónico quiosco de la Glorieta de Bilbao, en pleno centro de Madrid, se convirtió por unas horas en un puesto callejero de viñetas y sabores.
El chef Sergio Ortiz de Zárate, protagonista en todos los sentidos, cocinó allí en directo. Firmó cómics. Sirvió tapas que saltaban de las páginas al paladar.
Un menú degustación que apeló a los cinco sentidos… y quizás activó un sexto: el del asombro.
Storytelling. Risas. Degustaciones. Aromas. Acción.
La cocina se convirtió en escena, y el acto de comer, en performance.
Eso ocurrió por la mañana, pero por la tarde…
Lo que viví no tenía nada que ver con lo que una espera cuando acude a una “presentación de un libro”. El lugar ya te gritaba que allí iba a pasar algo diferente.
Y pasó. Platos que te hablaban, sabores que contaban capítulos, música, cómic, fuego y caos controlado. Sergio Ortiz de Zárate cocinando con la precisión del que lleva años perfeccionando lo invisible: la esencia.
Además de probar una selección de recetas del chef, participamos en una pequeña revolución de los sentidos, degustamos narrativa, masticamos escenas, tocamos ideas y oímos el chisporroteo de un concepto que arde.
Saltsa Nostra es eso: Un acto de rebeldía
Una forma de decir basta al «fast-todo».
Una forma de recordar que la cocina sigue siendo un oficio, una disciplina, un lenguaje ancestral. Que hay chefs que no han perdido el pulso, que siguen investigando, respetando, creando con los pies en la tierra y las manos en el producto.
Este proyecto es para quienes entienden que el buen comer no empieza en la mesa, sino mucho antes:
- En el campo
- En el mercado
- En las horas de pruebas
- En el respeto a quienes trabajan detrás del telón del restaurante
¿Te gusta la cocina de verdad?
Entonces esto es para ti.
Prepárate para:
- Historias que perduran
- Recetas camufladas entre persecuciones y conspiraciones culinarias
- Personajes que bien podrían ser tus chefs favoritos… o tus vecinos de fogón
Saltsa Nostra es un espejo de lo que puede llegar a ser la gastronomía si le quitamos el disfraz. Si la dejamos ser.
Y yo, desde luego, no pienso perdérmelo.
A los que cocinan sin atajos, a los que entienden que una receta no se mide solo en gramos, sino en horas, en historia, en fuego y a los que no necesitan focos para seguir creando.
Gracias por recordarnos que la cocina, cuando es real, también puede ser épica.
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