La enfermedad coronaria es la causa más común de falla cardiaca a nivel mundial. El concepto de hibernación miocárdica como un mecanismo de adaptación a la isquemia recurrente, que facilita la supervivencia del cardiomiocito, ha sido una de las teorías en los casos de pacientes con recuperación de la función sistólica ventricular posterior a la revascularización miocárdica quirúrgica; sin embargo, no ha podido ser comprobada en los diferentes estudios clínicos. En el STICH (Surgical Treatment for Ischemic Heart Failure Trial) la incidencia de muerte a los 5 años por cualquier causa fue similar entre los grupos asignados a revascularización y terapia médica, aunque un beneficio en la supervivencia emergió tras 10 años de seguimiento en los pacientes llevados a revascularización.
La intervención coronaria percutánea (PCI) es un modo alternativo de revascularización, el cual ha sido comparado en múltiples ocasiones con el manejo quirúrgico. La hipótesis de este estudio es que la revascularización con PCI en adición a la terapia médica óptima para falla cardiaca, comparado con solo terapia médica óptima, podría mejorar la supervivencia libre de eventos en paciente con disfunción ventricular izquierda severa de etiología isquémica y con viabilidad miocárdica demostrable.
